Ayer terminé de ver (menos mal) la tercera temporada de una serie que desde hace años me loquea con numeritos, iniciativas
Dharmas,
flashbacks o
flashforwards, triángulos amorosos, pasados tortuosos o vidas recuperadas en una isla extraña. Me refiero a
Lost, o sea, Perdidos, para quien la vea doblada en español. Y realmente me dejó con la boca abierta, con la impresión de que quiero ver más y más y que no me voy a conformar con esperar al verano (en el mejor de los casos) para ver que sucede después de esa enigmática escena en un aeropuerto con
Jack y otra persona... o que es lo que significa realmente.
Realmente Lost me ha atrapado desde aquella vez que la vi, hace ya tiempo, gracias a mi cuñado que me hablaba de una serie, cuando todavía no se había estrenado en España, que iba a ser revolucionaria. Desde el primer momento que tuve contacto con ella me enganchó de una manera increíble, salvando mis estúpidas reticencias habituales a toda serie nueva.
A día de hoy, sin dudarlo, junto con
Galáctica (telita de serie...), son los únicos motivos que me tienen enganchado a las series de la caja tonta irremediablemente. Lo que hace especial a este grupo de supervivientes encerrados en una isla es la enorme facilidad para enganchar una trama con otra, para sumergirse en un laberinto que cuando parece iluminarse, acaba volviéndose oscuro, la facilidad para verse reflejado en cualquiera de sus personajes, y sobre todo la constatación de que en este mundo no hay héroes, en todo caso, personas normales que, por determinadas circunstancias, acaban comportándose como tales.
En definitiva, que el 7 de febrero se estrena la 4º temporada y que esta vez no voy a esperar a verla doblada (entre otras razones el doblaje, sobre todo de determinados personajes, es re-pe-len-te). Pero que conste que hasta 2010 no sabremos, en resumidas cuentas, que es lo que pasa definitivamente con estos tipos perdidos en medio de la nada, aunque, ¿qué queréis que os diga? a mí, y a mucha más gente nos importa un bledo. Sabremos esperar, que nos han acostumbrado muy bien.
De regalo, un video de esa fantasmagórica iniciativa que a muchos nos da tantos quebraderos de cabeza (solo para iniciados):
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